The ugly truth.
REconocer los errores es algo que a mi me gusta hacer. Desde que era chiquita, mi madre me dijo que ella prefería que le dijera la verdad –por ejemplo si rompía algo– en lugar de esconderlo. Creo que ya lo tengo en mi sangre. Así también inició el Entrenamiento XYZ, todo el contenido se desarrolló con base en mis “cagadas”, todo lo que a mi me salió mal, cómo lo resolví, qué implementé después para solucionarlo y las cosas que sí me han funcionado para lograr todos mis pininos.
Hoy te cuento que “mi libro” no sale y no sale, por que “la regué“. ¡Claro! es un mundo desconocido para mi, nunca había escrito un libro y mucho menos había impreso un libro. Para mi fue como estudiar una nueva carrera. Y no, no es que sea perfeccionista –que es el término que todos usan para darle una razón al por qué no sale el bendito libro–, es por que soy muuuuy curiosa. Me gusta aprender y me gusta saber qué es lo que estoy haciendo. Me gusta entender las cosas para poder apreciarlas más. Es por mi curiosidad que aprendí de reglas de redacción, de ortografía (sí, sí se me olvidó un poco el mundo ortográfico del español, pero en mi defensa soy políglota y eso hace que se te crucen los cables en los idiomas #sorrynotsorry), de diseño editorial, del mundo de las imprentas –papel, gramage, coated, not coated, pfff–, y cada rubro tiene su chiste y tiene una especialidad que solo con años podría aprenderlas bien. Sigo en pañales en todos los aspectos, pero soy una rayita más sabia en el tema. Ya noto cosas que antes no notaba para nada. Who knew!
¿Cómo la regué? Bueno, pues resulta que muy amablemente me prestaron una “pantonera” –esos maravillosos catalogos de colores todos juntos, como los de Comex– y con ese material elegí mis colores “ideales” para el libro. Se mandó a impresión para las pruebas de color y ¡obviamente no me gustaron! ¡Claro!, en ese momento no tenía idea de que tenías que elegir la pantonera ideal con base en el acabado del papel que habías elegido. Long story short, elegí incorrectamente los colores y por ende, ni con diez mil impresiones me iban a gustar los colores, porque jamás iban a salir como yo los quería. ¡Por que no eran los que yo quería! a priori elegí mal. La buena noticia es que ya tengo la pantonera correcta y hay que 1) cambiar todos los colores o 2) cambiar el papel para que corresponda a los colores elegidos. Dilema.
A todo este proceso agrégale que: -No todo el tiempo de mi vida es para ponerle atención a mi libro-, también tengo vida (poca, pero tengo), y tengo otros compromisos de trabajo que requieren de mi atención. No me da el tiempo para dividirme en mil pedazos y por obvias razones en los momentos que no estoy con lo del libro, está todo parado.
Y sí, claro, lo confieso: Han llegado momentos en los que digo “YAaaaa! a la chinita! ya que salga como salga, pero que ya salga”. Pero luego escucho esa vocecita dentro de mi que dice: “Melanie, ya esperaste tanto, que qué es otro tantito”. Me ha costado mucho tener paciencia (soy muy impaciente).
¿En qué acaba la historia? Estoy en proceso de recuperar mi dinero en una imprenta para cambiarme a otra. Esa es otra historia que ya contaré, tal vez, algún día.
Lecciones aprendidas:
- No dejes que nadie te presione en nada. Camina a tu propio paso.
- Para entender el costo de algún servicio, ayuda entenderlo y ver el nivel de dificultad del mismo.
- No saber, hace que tomes decisiones equivocadas. Lo mismo pasa si no estás bien asesorado. Investiga, sé curioso.
- “REGARLA” no quiere decir que has fallado. Es simplemente un paso en falso, un modo de aprender qué es lo que no debes de hacer para la próxima, pero también es un paso adelante de conocimiento. Me siento un poquito más experta en el tema gracias a esta “equivocación”.
- Equivocarte no quiere decir que ya no lo puedas solucionar. Simplemente te llevará más tiempo llegar a tu resultado final. Tú decides que hacer con tu equivocación: dejarlo así o solucionarlo.
- Ten paciencia. Los proyectos hechos con amor (sobre todo sin tener experiencia) se llevan tiempo.
- Cada que emprendas un proyecto de algo que no sabes, es como iniciar de cero en una carrera. Entras a un mundo completamente desconocido.
- No pierdas el ánimo en las cosas que haces, sobre todo si es un proyecto que amas, que le pones el corazón y que es importante para ti.
xox

Mel!!!!! Amo tus “Cagaderas” por que además de compartirlas para conocerte más, aprendo un friego.
Siempre dejas algo bueno!
Ya quiero mi libro con el papel adecuado, los colores chingones y pasta dura.
Yo amo que las ames!!! tendrás tu libro muy pronto <3