La realidad es que, al menos en mi caso, no he encontrado un modo para balancear todo en esta vida. En mi punto de vista, la cruda realidad es, que no existe un método para balancear todo y que te de tiempo de “todo”. Pero eso está bien. Lo importante es estar conscientes para no vivir frustrados.
Llega un momento que tienes que decidir qué dejar o qué cambiar en tu agenda para que no te vuelvas loco en el intento. Existen hasta estudios que demuestran que hay que elegir las cosas para las que vas a dedicar tu tiempo; esas 24 HRS que tienes al día.
Entre las cuales, están dormir y comer. Para dormir, en teoría deberíamos de dormir 8 horas al día para un descanso completo. Para comer, pues depende qué tipo de estilo de vida tengas y si haces 3 comidas al día. Digamos que vamos a calcular una media hora de desayuno o 1 hora, + 1hora de comida + una media hora de cena. 2 horas y media? Y a eso le tienes que agregar el tiempo que te llevas en preparar la comida.
Este tiempo no lo puedes evitar pues son necesarias para vivir y estar saludables. Y hoy más que nunca sabemos la importancia de tener salud.
Otra es {TRABAJAR} porque a menos de que te hayas ganado la loteria, se requiere de un ingreso para vivir. En el trabajo, generalmente inviertes 8 horas de tu día. Eso quiere decir que ya llevamos 8 horas de sueño + 8 horas invertidas en el trabajo + la comida + el tiempo de preparación= son aproximadamente 20 horas. Nos quedan aprox 4 hrs, que en teoría son tus “horas libres”.
Ahora, tomando en cuenta eso, ¿en qué vas a utilizar esas 4 hrs restantes que tienes al día?
Hay quien quiere ir al gym, quien quiere ver la TV, quien quiere pasar tiempo con sus hijos, con su pareja, ir al cine, tomar un curso, irse a un spa, etc.
Tenemos 7 días disponibles. Habrá que ELEGIR bien cómo utilizas tu tiempo personal y cómo lo vas acomodando con el tiempo, pues es cambiante.
Yo me rendí a mi auto exigencia y acepté que no puedo con todo. Al menos no todo al mismo tiempo. Descubrí que, para no frustrarme, lo que tenía que hacer era ir decidiendo cómo mover las piezas de mi tiempo, algo así como jugar ajedrez.
Es cuestión de orden, pero también de sanidad mental.
¿Y si quiero hacer algo y “no tengo el tiempo” para hacerlo?
La verdad es que si REALMENTE lo quieres, vas a hacerle el tiempo. Y vas a pagar el precio por hacerte ese tiempo.

Cuando quieres agregar una actividad a tu agenda mensual, se requiere de mover las piezas de manera que te quedes con esas actividades necesarias y/u obligatorias, y con lo que te resta, hagas posible que entre en tiempo esa tarea nueva.
Por ejemplo, mi marido iba 4 veces por semana al gym y ahora va solo 1 o 2 veces a la semana, porque tiene una mayor carga de trabajo y además descubrió que le encanta el boxing. Le dio espacio a esa nueva actividad porque lo hace feliz.
¿Ha sacrificado cosas? ¡claro! Dejó por ejemplo, de ir cada sábado a andar en su “racing bike” al bosque por 3 horas. Pero cuando tiene la oportunidad, se toma un sábado para eso si el clima lo permite.
Ejemplo mio, tuve que hacer una lista de los proyectos en los que estaba trabajando en ese momento, conté las horas aproximadas que me requería cada uno y así decidí que no podía aceptar un proyecto más.
Igual hago con mis clientes tanto de bodas como de consultoría. Siempre dejo un espacio entre consultorías por si una se extiende y además calculo tiempo para descansar mi mente entre una y otra cita. También decidí con el tiempo que solo pondría 3 citas al día para que pudiera concentrarme en el trabajo de oficina también. En cuanto a las bodas, sabiendo cuánto tiempo requiero para concentrarme en el cliente y en planear todo, es que decido cuántas bodas puedo hacer al año. Al menos yo. Esto tiene que ver mucho en cómo calculo la parte del costeo de mi servicio, pero ese es otro tema y otro post.
Hay ciertas cosas que se deben de hacer y que toman mucho tiempo, y que no necesariamente sean nuestras preferidas. Depende el país donde vivas, tal vez tengas ayuda para limpiar tu casa o tal vez tú tengas que hacerlo. Esa es una de ellas. O lavar la ropa o podar el césped– ejemplos hay miles.
¿Eso también lo pongo en mi agenda!? ¡Pues claro! si lo tienes que hacer y requiere de tu tiempo (y de tu energía mental y física), debe estar considerado en la agenda. Si no está, you are fooling yourself. No incluirlo quiere solo decir que tienes el espejismo de que cuentas con ese tiempo pero en realidad no.
¿Te ha pasado que tenías un to-do list largo por cosas por hacer y acaba el día y no has terminado ninguno pero tú estás exhaust@?
Eso tiene que ver con la concentración y el estado de alerta. Vas a la cocina por agua, pero en el camino te detienes y levantas del piso una basurita; piensas ahorita que vaya a la cocina aprovecho y lo tiro al bote. Sigues caminando y ves que un florero esta chueco, lo acomodas. Sigues tu camino hacia la cocina… llegas y ya no recuerdas a que ibas.
¿Cuánto tiempo pasó? En el que solo te agotaste, no hiciste nada y ni tu vaso de agua tienes?
¿Te has puesto a pensar en todas esas cosas que pasan al día así y no te das ni cuenta?!
Yo descubrí esto haciendo un timeline de mi día. Un minuto a minuto como si estuviera organizando un Fam Trip. ¡Ni te cuento las cosas que te das cuenta cuando lo haces!
Y no, tampoco se aprende a gestionar el tiempo de la noche a la mañana, sino con mucha paciencia y creando el hábito de estar concentrados en cada actividad y darse un tiempo para descansar el cerebro.
TIP: yo uso la técnica del pomodoro (Pomodoro Technique) cuando requiero concentración completa en una tarea, además de que me ayuda a entender cuánto tiempo me llevo en cada actividad. Eso también me ayuda después a saber en cuánto lo puedo cobrar, si es que es de trabajo. ;) Ya tocaremos ese tema del tiempo y cómo agregarlo en tu costeo más adelante.
—
Tal vez al inicio de aplicar este concepto sea un poco dramático, sobre todo para las personas que nos gusta ser “over achievers”. Pero justo el secreto está en hacerle el tiempo para tener tiempo para hacerlo — a eso que tanto quieres. Si es que realmente lo quieres.
Entonces la pregunta sería… ¿no tengo tiempo para hacerlo? ¿o no es tan importante para mi como para hacerle el tiempo?
He ahí la cuestión…
¿Lo mejor de volvernos conscientes de esto? Que dejamos de ser responsables de nuestra auto-frustración y empezamos a auto-motivarnos con objetivos y agendas realistas. Try it!
